Mamá de bebés múltiples #3: abrumada como mamá de bebés múltiples

Moms of Multiples

Mis bebés tenían tres días de nacidas cuando mi esposo se ofreció a traer comida de uno de nuestros restaurantes favoritos. Dije “Sí”, como lo hubiera dicho antes de que las niñas nacieran. Pero tan pronto como se fue me di cuenta de que era la primera vez que me quedaba sola con mis gemelas. En la habitación pequeña y silenciosa, les susurré “Muy bien niñas. Solo estamos ustedes y yo. Pórtense bien”.

Todo estuvo en silencio un rato, hasta que una empezó a llorar. La levanté y la mecí lentamente de lado a lado. Justo cuando se calmó, la otra empezó a llorar. Eso hizo que la primera se pusiera a llorar otra vez, esta vez más fuerte y con más angustia. Yo cargaba a una de las niñas mientras lloraba y la otra lloraba en un moisés y no sabía qué hacer.

¿Fueron cinco minutos? ¿Diez? Pareció una eternidad. Intenté ponerlas en la cama una junto a la otra y acercarme para abrazarlas al mismo tiempo. Lo odiaron. Sin poder elegir a una, no escogí a ninguna. Me sentí completamente abrumada.

Finalmente, me acordé de una de las primeras canciones de los Beatles y les canté suavemente. “Dime por qué-e-e-e-e-e lloras…” Cuando noté que cantarles las había calmado, las lágrimas empezaron a salirme lentamente de los ojos, pero no me atreví a dejar de cantar: “¿Puedo hacer algo? Porque de verdad no lo soporto, estoy tan enamorado de ti”.

“¡Hola!” Mi esposo regresó con la comida. Yo tenía la cara al rojo vivo, los ojos casi ciegos de llorar, la nariz completamente tapada y la garganta contraída. Era un desastre. Y estaba cantando, mal. Pero mis bebés ya no estaban llorando.

En ese momento supe –quiero decir que en realidad sentí– que yo era su mamá. Casi no podía creer que hubo un momento incluso todo un minuto en que me había sentido tan sola e indefensa. Su papá agarró a una bebé, yo a la otra; las alimentamos, las cambiamos, las acomodamos otra vez para dormir. Y después de todo, la comida seguía caliente.

El desafío diario de tener bebés multiples es sencillamente que puede que sean múltiples bebés, pero a menudo solo uno de ustedes. Algunas veces tus bebés necesitan más de ti de lo que puedes dar. Los amas por igual y no te gusta tener que escoger cuidar a uno primero mientras el otro espera y llora para que lo atiendas. Sientes envidia de las mamás con solo un bebé que se quejan de que tienen que cargar a su bebé todo el tiempo. Deseas la capacidad de poder cargar a tus bebés todo el tiempo, pero lo mejor que puedes hacer por ellos es cargarlos uno a la vez.

Cada vez que te subes a un avión te recuerdan que te tienes que poner la mascarilla de oxígeno primero antes de intentar ayudar a otra persona. Como principio general, aplica a todo, y la crianza no es la excepción. Uno, como padre o madre, tiene la obligación de cuidarse a sí mismo no solo porque el bienestar de uno es importante en sí mismo (que lo es), sino también para que uno pueda estar en cualquier condición de cuidar a los hijos.

Los primeros meses con bebés múltiples pueden sentirse como una crisis infinita, pero uno la supera al tomar tiempo para uno mismo de vez en cuando, al estar descansado y tan centrado como se pueda. Si tiene amigos o familia que le pueda dar descansos, aproveche. Encontrar un grupo de apoyo de recién nacidos también es una gran manera de conectarse con otros padres, escuchar de los expertos y compartir ideas para lidiar con el estrés de criar a recién nacidos múltiples. Pero incluso si sus amigos no saben cómo cambiar un pañal (los míos no lo saben), sus parientes viven a miles de millas (los míos viven lejos), y sus grupos de apoyo local no se adaptan a sus necesidades (que fue mi caso), no se preocupe: viva día con día y descanse tanto como pueda. En algún momento las cosas se adaptan a la rutina.

Mis bebés tienen casi un año y todavía no me pueden decir por qué lloran, pero he mejorado en descifrarlo, mejorado en responder, y mejorado en el manejo de los momentos en que me siento abrumada. Y la versión de su mamá de “Dime por qué” sigue siendo una de sus canciones favoritas.

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Amy Letter es la madre de las gemelas Sagan y Tesla, y escritora, artista y profesora de inglés en la Universidad de Drake.

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