La Neuro NICU da apoyo a bebés que corren el riesgo de una lesión cerebral

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Proteger la salud cerebral de recién nacidos prematuros y peligrosamente enfermos es el enfoque de un esfuerzo nuevo del Lucile Packard Children’s Hospital. El 23 de abril, el hospital presentó una nueva “Neuro NICU” que ofrecerá atención neurológica especializada a bebés que corren el riesgo de tener una lesión cerebral.

La Neuro NICU del Packard Children’s, que cuenta con seis camas dentro de la unidad de cuidados intensivos neonatales, será una de solo un puñado de unidades como esta en todo el país. Estas unidades representan los avances en tratamientos y tecnologías que permiten que los médicos no solo mantengan con vida a los bebés frágiles, sino que reduzcan su riesgo de sufrir problemas neurológicos.

“Las tasas de supervivencia de bebés prematuros y que llegan a término que están críticamente enfermos son ahora bastante sólidas, pero nos estamos dando cuenta de que algunos de estos bebés que están sobreviviendo tienen problemas de desarrollo”, comentó la Dra. Krisa Van Meurs, neonatóloga de Packard Children’s y directora médica de la Neuro NICU. Afortunadamente, agregó Van Meurs, nuevas investigaciones neurológicas han proporcionado un conjunto diverso de herramientas para mejorar los resultados de desarrollo de los bebés vulnerables y darles la mejor oportunidad de iniciar una vida sana.

Varias afecciones pueden dejar a los bebés susceptibles a sufrir una lesión cerebral o déficits en el desarrollo, inclusive nacimiento prematuro, infecciones a una corta edad, defectos de nacimiento
como cardiopatías congénitas y privación de oxígeno durante el alumbramiento. Estos pacientes tienen la necesidad más grande de la experiencia del equipo de la Neuro NICU.

“El desafío y lo emocionante de tratar a estos bebés tan pequeñitos es que el cerebro se está desarrollando literalmente día tras día”, comenta la Dra. Courtney Wusthoff, neuróloga de Packard Children’s. Wusthoff llegó a Packard Children’s en septiembre del 2012 para ayudar abrir la Neuro NICU.

Además de hacerla partícipe, el hospital ha comprado una gran variedad de equipo nuevo de diagnóstico y monitoreo para los cerebros de los bebés y está dando capacitación especializada a todos los médicos familiares sobre la investigación y los tratamientos más recientes en neurología infantil. Las opciones para proteger y alimentar los cerebros de los bebés que cambian rápidamente se están expandiendo súbitamente, comentó Wusthoff. “Tenemos más y más oportunidades para hacer intervenciones”.

A principios del 2012, la familia Thomas de San Jose se benefició de varias de esas intervenciones después del nacimiento inesperadamente difícil de su hijo menor en un hospital de San Jose. Cuando llegó en trabajo de parto, descubrieron que Heather Thomas había sufrido de un desprendimiento de la placenta. El bebé no estaba recibiendo oxígeno y necesitaba nacer de inmediato. Al nacer, el bebé Jackson no respiró. Sufrió una convulsión en el primer minuto de vida.

Después de que resucitaron a Jackson, un médico le pidió a Heather y a su esposo Gary que consideraran transportar a su hijo de inmediato a Packard Children’s para recibir hipotermia controlada, un tratamiento recientemente desarrollado para prevenir la lesión cerebral después de la privación de oxígeno. En este procedimiento, se coloca al bebé en una manta impregnada con tubos que transportan agua fría. El bebé del cuerpo se enfría a 33.5 grados Celsius durante tres días. La investigación realizada en Packard Children’s y en otros lados ha demostrado que, si se inicia en las primeras seis horas del nacimiento, el enfriamiento frena los procesos metabólicos dañinos y le da al cerebro tiempo para sanar.

“Hasta hace relativamente poco, solo podíamos dar atención de apoyo a bebés que llegaron a término y que sufrieron de una lesión cerebral en el proceso del trabajo de parto”, comentó Van Meurs. “Alrededor del 25 por ciento de la mortalidad neonatal se debe a la asfixia en el nacimiento, así que la hipotermia controlada tiene el potencial de tener un efecto positivo grande”. Packard Children’s participó en uno de los primeros ensayos clínicos de hipotermia y la ha ofrecido desde el 2000, señaló.

Después de que se regresó la temperatura del cuerpo de Jackson a la normalidad, se le hizo una resonancia magnética para revisar si había señales de daño cerebral. El uso de RM en los cerebros de recién nacidos también es innovador; ofrece una manera no invasiva de encontrar lesiones cerebrales.

“No hubo señales de lesión cerebral”, recordó Heather. “Rompimos a llorar”.

Durante la hospitalización de Jackson, el equipo de Packard Children’s también supervisó su cerebro con una técnica de electroencefalograma modificada a la medida de los bebés. Las tecnologías de supervisión cerebral permiten a las personas que cuidan a los pacientes revisar los niveles de oxígeno en el cerebro de los bebés y detectar convulsiones.

“En el pasado, se ha asumido que uno podía saber con solo mirar si un recién nacido estaba teniendo una convulsión”, comentó Wusthoff. Pero resulta que del 80 al 90 por ciento de las convulsiones en este grupo etario no provocan cambios externos. “Los cerebros de los recién nacidos no están lo suficientemente desarrollados para demostrar en el exterior lo que está pasando en el interior”.

Afortunadamente, Jackson ya no tuvo convulsiones. Le ha ido muy bien desde que salió del hospital a las dos semanas de edad. Ahora con 15 meses, le encanta jugar con su hermano mayor, lleva a su tiburón de juguete favorito a todos lados y, lo mejor de todo, no tiene señales de problemas del desarrollo.

Además de las técnicas que ayudaron a Jackson Thomas, los pacientes en la nueva Neuro NICU de Packard Children’s también se beneficiarán de la atención multidisciplinaria proporcionada por médicos clínicos de neonatología, neurología, neurocirugía, medicina del desarrollo, neurorradiología y psiquiatría. Y las familias de los pacientes recibirán servicios como consultas con trabajadores sociales, para ayudar a los padres con inquietudes prácticas durante la hospitalización de su bebé.

Además, habrá nuevas investigaciones en el futuro. En el caso de los bebés prematuros, los médicos están trabajando para entender cómo hacer que el desarrollo cerebral en la NICU se parezca más al desarrollo en el útero. Otro tratamiento incipiente, la eritropoyetina, protege los cerebros de los bebés al ayudar a que sus cuerpos generen glóbulos rojos que transportan oxígeno.

Sin embargo, tal vez el mayor beneficio de la Neuro NICU de seis camas será que todas las personas que cuidan a pacientes en la NICU de Packard Children’s estén recibiendo más capacitación y experiencia en el cuidado de los cerebros de los bebés. “Estamos agudizando la sensibilización de todos sobre las necesidades neurológicas de los bebés, y les estamos dando la mejor posibilidad de iniciar una vida sana”, comentó Wusthoff. “Y la mejor parte es que saber que el efecto puede ser tan grande: estamos permitiendo una vida con mejores resultados para los bebés y sus familias”.

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