Efecto mundial: manos sanadoras

Un grupo de niños en Camboya que han sufrido los efectos de varias lesiones y deformidades congénitas ahora tienen una mejor calidad de vida después de recibir tratamiento del equipo médico de Lucile Packard Children’s Hospital.

Durante 10 días en junio del 2012, el Dr. James Chang, cirujano plástico y de manos de Packard Children’s, dirigió un equipo para realizar cirugías reconstructivas en el Takeo Province Hospital en Camboya.

“Este viaje fue la primera vez que un equipo quirúrgico especializado en cirugías de mano fue a un hospital en Takeo”, comentó Cheng, quien también es profesor y jefe de cirugía plástica y reconstructiva en el Stanford Medical Center.

Un cirujano plástico del Bambino Gesu Hospital en Roma, que tiene una duradera relación con el hospital en Camboya, invitó a Chang. Durante muchos años, el Takeo Province Hospital ha trabajado estrechamente con el hospital italiano y varias instituciones internacionales para proporcionar los tan necesitados servicios médicos a los camboyanos.

Para prepararse para la llegada del equipo, empleados del hospital de Camboya viajaron a las localidades de los alrededores para determinar qué niños se beneficiarían más de la experiencia del equipo de Packard Children’s. Antes de la llegada del equipo, Chang recibió fotos y descripciones de cada caso para que pudiera prepararse mejor para las próximas cirugías.

El equipo médico de Packard Children’s, que incluía a dos cirujanos, dos anestesiólogos, un residente de cirugía sénior, una enfermera de la sala de recuperación, un terapeuta de manos, un fotógrafo y un secretario de viaje, revisaron a 50 niños y operaron a 30. Operaron principalmente a niños con problemas congénitos, lesiones graves y quemaduras. En muchos casos, los pacientes jóvenes nunca habían recibido tratamiento para sus afecciones o lesiones.

“Las quemaduras son frecuentes entre niños porque se utilizan hogueras para cocinar y para calentarse”, comentó la Dra. Echo Rowe, anestesióloga pediátrica que fungió como directora del viaje. “Algunas de las lesiones por quemadura de los niños ya se han sanado, pero muchas de ellas nunca recibieron atención inmediata porque los niños viven tan lejos del hospital”.

El equipo pudo mejorar el resultado de los defectos de nacimiento y lesiones, y operar manos y extremidades gravemente quemadas. En uno de los casos, una niña de 18 años tuvo un accidente con una máquina que solo le dejó un dedo en la mano. Chang le reconstruyó la mano para prepararla para añadir un dedo del pie como dedo gordo de la mano en otra cirugía en el futuro.

Aunque el equipo médico trabajó en una parte remota del mundo, pudo dar atención de la más alta calidad a los pacientes. Llevaron equipo de ultrasonido sofisticado para anestesiar.

“Tenemos conocimiento muy específico para poner anestesia regional en niños y utilizamos la misma tecnología de vanguardia que utilizamos aquí en Packard Children’s”, comentó Rowe.

Dar atención de la más alta calidad a pacientes en todo el mundo ha sido una tradición de Packard Children’s y Stanford Hospitals y la relación con el hospital de Camboya continuará.

“Planeamos hacer de este un viaje anual en el que llevemos a doctores de Stanford y Packard Children’s a Camboya para seguir desarrollando una relación con este hospital en específico”, comentó Chang. “Ya estamos en el proceso de seleccionar un equipo que irá a Camboya el verano que viene”.

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