Dos pequeñas separadas

Two Separate Little Girls

Angelina y Angelica Sabuco están corriendo por el lugar, haciendo nuevos amigos y esperando ansiosas su tercera fiesta de cumpleaños en agosto, la primera como dos niñas separadas. “¡Es un regalo de cumpleaños genial!”, comenta su madre, Ginady Sabuco. “Les encanta correr por ahí, salir y jugar con otros niños”. Resulta difícil creer que hasta hace poco a estas mismas dos niñas les costaba incluso caminar y enfrentaban un futuro incierto.

Angelina (“Inah”) y Angelica (“Icah”) nacieron unidas por el pecho y abdomen, con sus hígados, diafragmas y esternones fusionados. Después de años de detallada planificación y preparación, las hermanas fueron separadas en el Packard Children’s Hospital gracias a una cirugía de diez horas el 1 de noviembre de 2011. Tuvieron un alegre recibimiento hace justo dos semanas, y esta primavera disfrutaron de su primera búsqueda de huevos de Pascua. 

“Realmente se han recuperado”, comenta el cirujano líder, Dr. Gary Hartman, acerca de la separación de las gemelas siamesas. “Cada vez que las veo en la clínica, se ven más ágiles y mejor adaptadas. Han tenido una recuperación sin tropiezos”.

Como parte de su recuperación, las niñas recibieron terapia física y ocupacional para mejorar su fuerza, resistencia y habilidades motoras finas. También continúan viendo al Dr. Hartman y al cirujano plástico Peter Lorenz para monitorear la curación de sus abdómenes y pechos.

“Se están recuperando como debe ser,” dice el Dr. Lorenz, responsable de implantar placas hechas a la medida en los pechos de las niñas, donde debería estar el esternón. Se espera que las placas se disuelvan a medida que los huesos injertados se suelden. “Esperamos que el pecho de cada una vaya tomando la forma normal a medida que crecen, ya que hemos visto una buena mejora”, añadió.

Mientras tanto, las gemelas siguen disfrutando de sus nuevas “primeras veces” como niñas separadas. “Me encanta observarlas y saber que ahora están viviendo la vida de las niñas normales de dos años,” comenta el Dr. Hartman. “Esa fue siempre nuestra meta”.