Inspirado por la visión de un niño: los pacientes jóvenes siguen participando en los salones de clase en su escuela, incluso desde el hospital

omars-dream-collage-stanford-childrens

Gracias a la colaboración con la Omar’s Dream Foundation, los pacientes jóvenes del Lucile Packard Children’s Hospital Stanford no tienen que sacrificar su educación mientras están recibiendo tratamiento .

Lucile Packard Children’s Hospital Stanford tiene una escuela operada por el Distrito Escolar Unificado de Palo Alto. Atiende a nuestros pacientes y familias no solo a través de un salón de clases tradicional, sino también al tener maestros dedicados a llevar la escuela a la cama cuando un niño está demasiado enfermo para salir de su cuarto.

Pero estas no son las únicas maneras para que un niño esté al corriente de su trabajo escolar cuando está hospitalizado.

La Omar’s Dream Foundation ofrece una forma innovadora para que los niños enfermos no solo mantengan el contacto con su educación y sus estudios, sino también con los maestros y compañeros de su escuela en casa. ¿Cómo? Omar’s Dream hace esto posible a través de proporcionar medios electrónicos que permiten que los niños se conecten de manera remota y virtual con sus salones de clases.

“Todos los días veo a pacientes que necesitan este recurso”, comentó el Dr. Gary Dahl, hematólogo y oncólogo pediátrico. “Cuando un niño está enfermo en el hospital, es imperativo mantenerse en contacto con la vida de fuera y participar en la educación es una parte muy importante”.

Ashley Noblin, de 20 años, se mudó con su familia de Bakersfield al área de la Bahía hace algunos años para estar cerca del hospital, en donde está recibiendo tratamiento de anemia depranocítica y lupus. Es sometida a diálisis tres veces a la semana en sesiones de tres horas, además tiene otras citas con los equipos de atención de reumatología, hematología y nefrología. Así, que no sorprende que esto la haya inspirado a considerar volverse enfermera de diálisis.

“He pasado mi vida entera en atención médica, así que tiene sentido que estudie eso”, dijo Ashley.

Ese estudio estuvo motivado por su graduación por medio de la escuela del hospital. Utilizó un iPad que se le dio a través de la Omar’s Dream Foundation para terminar la mayor parte de su proyecto. Cuando empiece los cursos de la universidad, utilizará los recursos para mantenerse conectada al salón de clases mientras está en tratamiento.

“Este es un programa maravilloso”, expresó Ashely, “Sé que cuando he estado enferma en el hospital, deseaba poder estar en la escuela y sé que muchos pacientes desean lo mismo. Esto en verdad puede ayudar a muchos niños”.

“Es mucho más que darle a estos pacientes un iPad. Esa es la parte fácil”, comenta Pam Simon, directora del Programa contra el cáncer en adolescentes y adultos jóvenes de Stanford, quien trabaja para atender las necesidades únicas de los pacientes de cáncer entre 15 y 29 años de edad. “Lo que cambia las cosas con este programa es tener una organización de persona a persona entre las escuelas, el hospital y el paciente y su familia. Cada parte tiene que estar igualmente dedicada a hacer esto posible para el paciente y es lo que ha facilitado Omar’s Dream. Es una colaboración para hacer lo que es mejor para el paciente y el estudiante”.

Daniel Cohn, de 18 años de edad, es un estudiante de primer año en Stanford este año y también considera que el programa tiene gran beneficio.

“Mis maestros son muy buenos para ayudarme a mantenerme conectado a la clase a través de Omar’s Dream cuando no puedo estar ahí”, dijo. Cohn está recibiendo quimioterapia para sarcoma, que le diagnosticaron en el 2012. Viene al Centro de cáncer y hemopatías infantiles Bass cada tres semanas para recibir 5 días de tratamiento. No tiene planes de dejar que esta enfermedad lo retrase, además se mantiene ocupado con el equipo de surf.

“Para los jóvenes que están luchando contra una enfermedad en el hospital, las consecuencias no solo son su bienestar físico y emocional”, comentó Jamila Hassan, fundadora y presidente de Omar’s Dream. “Ser retirado de su ambiente académico y de sus amigos puede ser un peso social. A través de este programa, estamos trabajando para reducir ese sentido de ausencia de vida ‘normal'”.

La inspiración para este programa fue el hijo de Hassan a quien le dio leucemia, Omar, y quien a tan solo 9 años de edad le dejó claro a su familia y a su equipo de atención que estar en la escuela y mantenerse al corriente con sus compañeros era una prioridad. Su insistencia impulsó a sus padres a trabajar con su escuela para establecer un sistema, con una laptop y una cámara web, con el que Omar pudiera asistir a clases. Incluso al estar hospitalizado, Omar trabajó con diligencia para terminar sus cursos a tiempo. Inspiró a todos los que estuvieron en contacto con él con su optimismo y dedicación para mantenerse conectado con su comunidad. Incluso insistió en vestirse “para la escuela” cuando asistía desde su cuarto del hospital.

Omar perdió su batalla el 7 de abril del 2012. La familia de Omar, a través de la Fundación, se está asegurando de que su legado vivirá para atender a otros pacientes en todas las etapas de su educación y para mantenerse conectados. Cuando termina su estancia en el hospital, pueden reincorporarse a su educación sin sentirse como que descuidaron la escuela o que los han dejado atrás y todo gracias a la visión de un jovencito.

Acerca de la Omar’s Dream Foundation: La Omar’s Dream Foundation permite a niños hospitalizados y con supervisión médica asistir a la escuela de manera remota para seguir conectados con sus maestros y compañeros. El Omar’s Dream Program fue fundado por la Omar’s Dream Foundation y es gratuito para estudiantes cualificados y sus educadores.

Descubra más sobre nuestro Programa contra el cáncer en adolescentes y adultos jóvenes o llame al (650) 498-9404.

Authors

Leave a Reply

  • (will not be published)