Una investigación de Stanford del microbioma ofrece pistas nuevas sobre el mistero de los nacimientos prematuros

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Los nacimientos prematuros afectan a 450 000 bebés estadounidenses cada año y es la causa principal de muertes de recién nacidos. Pero en la mitad de los casos, los doctores nunca descubren qué provocó el trabajo de parto prematuro en la madre embarazada.

Ahora, hay una nueva pista: Un estudio de Stanford, publicado esta semana, da detalles importantes de cómo el microbioma, la comunidad de bacterias del cuerpo, se comporta en las mujeres cuyos embarazos llegan a término completo de 40 semanas, y lo que es distinto en mujeres cuyos bebés llegan tres semanas, o más, antes. El estudio reveló que un patrón específico de bacteria vaginal se relacionaba con un mayor riesgo de nacimiento prematuro, y entre más tiempo persistía ese patrón, mayor era el riesgo.

El trabajo es una de las piezas de un esfuerzo mayor por parte del March of Dimes Prematurity Research Center en Stanford para traer a expertos de muchas ramas de la ciencia a que trabajen juntos en cuestiones de nacimientos prematuros. Los investigadores recolectaron muestras bacterianas de cuatro partes del cuerpo en 49 mujeres embarazadas durante todo su embarazo; 15 de estas mujeres dieron a luz de manera prematura. Los patrones de las bacterias vaginales que estaban dominados por la bacteria lactobacillus estaban relacionados con un bajo riesgo de prematuridad. Ya se había demostrado que estos patrones estaban relacionados con la salud en mujeres no embarazadas.

El estudio reveló que un patrón de alta diversidad bacteriana, baja lactobacillus y altos niveles de bacterias gardnerella y ureaplasma, estaba relacionado con un mayor riesgo de prematuridad. Esto fue especialmente cierto si el patrón de alta diversidad persistía durante varias semanas. De nuestro comunicado de prensa sobre la investigación nueva:

“Creo que nuestros datos sugieren que si el microbioma desempeña un papel en los nacimientos prematuros, puede ser algo que toma mucho tiempo”, comentó el autor principal del estudio, el Dr. Daniel DiGiulio, un investigador asociado e instructor clínico de medicina. “Es posible que un evento en el primer trimestre, a principios del segundo trimestre, o incluso antes del embarazo, empieza a hacer que el tiempo corra.

Los investigadores también siguieron las comunidades bacterianas de las mujeres durante un año después de sus partos y encontraron que todas las madres nuevas cambiaban a un patrón de alto riesgo, independientemente de si sus bebés nacieron antes de tiempo o a tiempo o si tuvieron cesárea o un parto vaginal. Este hallazgo puede ayudar a explicar el por qué las mujeres con embarazos demasiado seguidos son más propensas a tener un bebé prematuro la segunda vez; sin embargo, se necesita hacer más trabajo para entender de una mejor manera este descubrimiento, concluyeron los investigadores.

Por último, el equipo de investigación espera utilizar sus hallazgos para desarrollar intervenciones que pudieran prevenir los nacimientos prematuros. Esas definitivamente serían buenas noticias para las mamás y los bebés.

Vía Scope
Foto de bradleyolin

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