Investigadores de Stanford cada vez se acercan más a poder entender los factores de predicción de nacimientos prematuros

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Lo angustiante de estar embarazada es que el crecimiento del bebé es una caja negra. Sí, usted puede leer en línea a qué fruta se parece su feto cada semana, y hay oportunidades emocionantes para ver el contoneo de su pequeñito durante los ultrasonidos prenatales. Pero también muchas veces ve cómo se expande su sección media y piensa “¿Qué está pasando ahí?”

Y al fondo, la pregunta más controvertida, “¿Cómo sabré si algo está mal?”

Estas preguntas no solo preocupan a las madres embarazadas, son el centro de un enorme esfuerzo de investigación para descubrir qué pasa en los embarazos en los que el bebé nace prematuro. El nacimiento prematuro, la forma más común de “algo que va mal” durante el embarazo, afecta casi a un millón de familias estadounidenses cada año y recientemente superó a las enfermedades infecciosas como la principal causa de muerte de niños menores de cinco años en el mundo.

Como informo en mi último reportaje destacado para la revista Stanford Medicine, a los doctores les encantaría poder predecir y prevenir los nacimientos prematuros. Por lo pronto, en la mayoría de los casos no pueden.

“En la actualidad, normalmente identificamos a las mujeres que es probable que den a luz de manera prematura por medio de su historial médico, por desgracia”, comentó la Dra. Jane Chueh, obstetra de alto riesgo, cuando la entrevisté para el reportaje. “Alguien que tiene antecedentes de un nacimiento prematuro tiene el mayor riesgo; pero además de eso, no hay nada especial, no hay una herramienta de revisión”.

Pero los investigadores del March of Dimes Prematurity Research Center de la Universidad de Stanford, y de otros cuatro centros similares en todo el país, están cambiando las cosas. Como informé sobre sus descubrimientos amplios y variados, me impresionaron en particular los avances impulsados por Stanford en nuestro entendimiento de la conexión entre la inflamación y un nacimiento prematuro. El reportaje explica lo siguiente:

La inflamación es la manera en la que el sistema inmunológico y el cuerpo se deshacen de material que puede ser dañino. También está asociada con la obesidad, el estrés, las infecciones y la diabetes: una letanía de factores de riesgo para los nacimientos prematuros.

[El Dr. Martin Angst] y sus colaboradores publicaron un estudio que compara las células inmunes de la sangre de las madres que dieron a luz de manera prematura contra células similares de madres que tuvieron embarazos a término. Los investigadores utilizaron una técnica relativamente nueva llamada citometría por espectrometría de masas de tiempo de vuelo para analizar la respuesta inflamatoria de subconjuntos específicos de células inmunes. La técnica permite a los científicos ver de manera simultánea todos los subconjuntos de células representados en la sangre. Querían ver si, en condiciones de laboratorio, las células inmunes tomadas de madres que habían dado a luz de manera prematura eran más sensibles a un detonante de la inflamación.

En efecto, las células inmunes, llamadas monocitos, de las mujeres que habían dado a luz de manera prematura respondieron de manera distinta cuando los investigadores indujeron la inflamación en el laboratorio. En particular, ciertos componentes de la vía del receptor 4 de tipo Toll, que actúa como la piedra que empieza la avalancha de la respuesta inflamatoria, se activaban más fácilmente en los monocitos de estas madres.

“Hay un cambio en la disposición inmunológica de estas personas y lo podemos ver”, comenta el [investigador principal del centro de investigación de prematuridad, el Dr. David Stevenson.] Ahora parece posible un futuro en el que las mujeres en riesgo reciban inmunoterapia dirigida para bloquear las vías implicadas en el nacimiento prematuro, agrega.

El reunir las pistas de las nuevas pruebas para entender globalmente cómo sucede un nacimiento prematuro será un esfuerzo complicado, pero estos descubrimientos son una señal de esperanza para el futuro de las madres embarazadas y sus bebés.

Anteriormente: Una investigación de Stanford del microbioma ofrece pistas sobre el misterio de los nacimientos prematuros, Cómo aconsejar a los padres de los bebés más prematuros: una madre y dos médicos discuten los desafíos y Un estudio de Stanford/VA concluye que hay un lazo entre PTSD y los nacimientos prematuros

Foto de Luci Correia

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