Madre de gemelos “sorpresa” se toma el tiempo de contacto piel con piel en serio en la unidad de cuidados intensivos neonatales.

Además, más indicios de los beneficios del contacto piel con piel para la maduración del bebé.

skin-to-skin-stanford-childrens

Vanessa Applegate no esperaba gemelos. El mismo día que descubrió que su bebé de hecho era uno de dos creciendo en el útero, fue ingresada en el Centro Johnson para servicios de embarazo y recién nacidos en el Lucile Packard Children’s Hospital Stanford. Eso fue el 22 de abril, cuando Applegate tenía 24 semanas de embarazo. Entró en trabajo de parto prematuro, estaba en riesgo de desarrollar diabetes y uno de los gemelos venía en posición podálica.

Cuatro semanas después, el 18 de mayo, la fuente de Applegate se rompió y 65 minutos después llegaron sus hijos por medio de una cesárea de emergencia. John Paul nació primero y Benjamin nació un minuto después. Los bebés fueron intubados tan pronto como nacieron y fueron llevados rápidamente a la NICU; sus padres no pudieron sostenerlos el primer par de días. Después de ocho días en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (NICU por sus siglas en inglés), los bebés fueron llevados al Cunero de Atención Intermedia (PICN por sus siglas en inglés). Prácticamente desde entonces, ella ha vivido en el hospital, pero se espera que a principios de agosto ambos bebés estén en casa. Como madre recuperada de su cesárea, el equipo de atención del PICN le ayudó a poner en marcha la atención de contacto piel con piel: la práctica de cargar a los bebés cerca del cuerpo de mamá para promover el establecimiento de lazos afectivos.

“Es esencial para mis bebés”, dijo Applegate. “Hemos notado mejoras en su alimentación y en su capacidad de respuesta con un mayor contacto”.

“El contacto piel con piel se ve en todo el mundo como la mejor manera de mantener a los bebés calientitos”, dijo el Dr. Vinod Bhutani, profesor de pediatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford y neonatólogo del Lucile Packard Children’s Hospital. “Las investigaciones revelan que tiene beneficios fisiológicos, emocionales, psicológicos y del desarrollo“.

Lo importante es que la capacidad de cargar a un bebé es crucial para bienestar máximo del bebé. Para los bebés que están bien, los expertos recomiendan más de 16 horas de contacto piel con piel todos los días, las primeras semanas después del nacimiento.

“Nuestro equipo fomenta cualquier momento que mamá y bebé puedan estar piel con piel”, dice Bhutani. “Incluso algunos momentos cargándolo son útiles para el bebé. Cada hora cuenta, y en nuestros cuneros de cuidados intensivos, las enfermeras registran el tiempo que se pasa en contacto piel con piel para seguimiento”.

Bhutani está siguiendo un proyecto innovador mundial de investigación de salud y desarrollo que explora si el contacto piel con piel puede promocionar “un despertar” de ciertas hormonas cerebrales en bebés, que probablemente mejore la maduración nurológica. Él y sus colegas recibieron recientemente una subvención para ese proyecto, financiado por la Bill & Melinda Gates Foundation.

El contacto piel con piel desempeña papeles importantes en bebés para que se mantengan calientitos, crezcan mejor y para que muy posiblemente amamanten y logren hitos de desarrollo de manera más rápida, según publicaciones científicas recientes. Bhutani señala que en el Lucile Packard Children’s Hospital, los especialistas de desarrollo y los consultores de lactancia creen que entre más contacto piel con piel tenga el bebé, mayor es el progreso en el amamantamiento.

Como madre primeriza, Applegate también ve el tiempo de contacto piel con piel como una oportunidad para reconectar a sus niños el uno con el otro, ya que en los cuneros de cuidados intensivos no hay camas compartidas para gemelos.

“Yo soy el puente para que ellos estén cerca, como estaban en la matriz”, dijo Applegate.

“Es importante que tengan ese contacto”.

“Esto probablemente es reconfortante para los bebés”, dijo Bhutani, “están acostumbrados a la manera en que sus cuerpos interactuaron en el útero”. Applegate es una estrella del contacto piel con piel, al pasar más de 14 horas al día con John Paul y Benjamin. Su esposo, Chris, también está ahí para apoyar, y conforme los bebés se acercan a su fecha prevista de parto, el 6 de agosto, su pronóstico es excelente. Pronto, los Applegate se estarán yendo a casa, y se sienten agradecidos por poder pasar este tiempo con sus bebés y por lo que ha sido la “sorpresa de la década”.

Descubra más sobre el Centro Johnson o llame al (650) 498-2229.

Leave a Reply

  • (will not be published)