Las listas de verificación automatizadas aumentan la seguridad y reducen los costos

patient_safety-stanford-childrens

Los pilotos, los astronautas y los trabajadores en industrias de alto riesgo siguen listas de verificación rigurosas para ayudarles a evitar peligros. Las listas de verificación han demostrado el potencial de reducir los riesgos en la atención médica, también, pero el desafío es descubrir cómo incorporarlas en el flujo de trabajo de los médicos y las enfermeras.

Un equipo de Stanford ha creado una solución: una lista de verificación automatizada que extrae información directamente de los expedientes médicos electrónicos de los pacientes y envía alertas a los cuidadores. El equipo descubrió que la lista de verificación y su interface estilo tablero, generaron una reducción triplicada en las tasas de un tipo de infección grave adquirida en el hospital. El trabajo acaba de ser publicado en Pediatría.

De nuestro  comunicado de prensa  sobre el estudio:

“Los expedientes médicos electrónicos tienen una buena base de datos con poca información”, comentó la Dra. Natalie Pageler, la autora principal del estudio. A menudo, las bases de datos en los expedientes médicos electrónicos son engorrosas para que los cuidadores las usen en tiempo real, pero el estudio mostró una manera de cambiar eso, comentó Pageler, especialista en medicina de atención crítica en el hospital y profesora clínica asociada de pediatría. “Nuestra nueva herramienta permite que los médicos se concentren en cuidar del paciente mientras que automatizan algunas de las revisiones de seguridad de los antecedentes”.

Al trabajar en la unidad de cuidados intensivos pediátricos en el Lucile Packard Children’s Hospital Stanford, los investigadores se concentraron en las infecciones del torrente sanguíneo que ocurren por medio de guías centrales, que son catéteres insertados en las venas principales. Las alertas automatizadas fueron diseñadas para ayudar a los médicos y a las enfermeras a seguir un conjunto de mejores prácticas establecidas para atender las guías centrales. Por ejemplo, se generaban alertas cuando se tenía que cambiar el vendaje en la guía central de un paciente.

La reducción en la tasa de infecciones de la guía central –de 2.6 a 0.7 infecciones cada 1000 días de uso de guía central– no solo protegía a los pacientes de daños; también ahorraba dinero. El equipo calculó que los ahorros en la unidad de cuidados intensivos pediátricos fueron de aproximadamente $260 000 dólares al año.

Ahora, los investigadores esperan adaptar las listas de verificación automatizadas a otros usos, como ayudar a guiar la recuperación de pacientes que han recibido trasplantes de órganos.

***

Una versión de este reportaje apareció primero en el blog Scope.

Authors