El aumento en los niveles de azúcar en la sangre está relacionado con defectos cardíacos en el bebé, incluso si la mamá no es diabética

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Durante muchos años, los doctores han sabido que cuando las mujeres tenían diabetes durante el embarazo se enfrentaban a un mayor riesgo de dar a luz a un bebé con un defecto cardíaco congénito. Pero ahora, por primera vez, los investigadores han demostrado que el riesgo no está limitado a mujeres con diabetes. Un nuevo estudio de Stanford, publicado el 12 de octubre en JAMA Pediatrics, concluyó que las mujeres embarazadas con un feto con tetralogía de Fallot, la causa más común del síndrome del recién nacido cianótico, tenían niveles de azúcar en la sangre más elevados en promedio que las mujeres embarazadas con fetos sanos, incluso si las madres no eran diabéticas.

De nuestro comunicado de prensa sobre la investigación:

“La diabetes es solo la punta de un espectro de anormalidades metabólicas”, comenta el Dr. James Priest, autor principal del estudio y erudito posdoctoral en cardiología pediátrica. “Ya sabíamos que las mujeres con diabetes tienen un grave riesgo de tener hijos con cardiopatías congénitas. Lo que sabemos ahora, gracias a este nuevo estudio, es que las mujeres que tienen valores elevados de glucosa durante el embarazo y que no cumplen con nuestros criterios para diagnosticar diabetes también se enfrentan a un grave riesgo”.

El Centro cardíaco infantil del Lucile Packard Children’s Hospital Stanford{ (en donde Priest, quien también es un becario de cardiología pediátrica, atiende a pacientes) ya es un líder mundial en el tratamiento de niños que nacen con tetralogía de Fallot. El Dr. Frank Hanley, cirujano cardiotorácico pediátrico, ha desarrollado una técnica quirúrgica llamada unifocalización, que le permite reparar el defecto en una sola operación larga, que es más seguro que la alternativa de someter a los bebés y a los niños a varias cirugías a corazón abierto. Muchas familias viajan largas distancias para que sus hijos puedan ser sometidos a la cirugía que puede salvarles la vida.

Aunque el equipo del Centro cardíaco está encantado de poder ofrecer un tratamiento de vanguardia a niños que ya tienen defectos cardíacos, estarían aun más encantados de saber cómo evitar que estos defectos ocurran del todo. La genética participa en algunos defectos cardíacos, pero en la mayoría de los casos, la causa es un misterio.

Así que este nuevo estudio, aunque es relativamente pequeño con 277 sujetos, da una pista que el equipo de Stanford está ansioso por investigar más a fondo:

“Me emociona esta investigación porque genera muchas preguntas sobre cómo pueden estar relacionados los procesos fisiológicos en la madre con la cardiopatía congénita”, comenta Priest. “La mayor parte del tiempo no tenemos idea alguna de lo que provoca un defecto cardíaco en el bebé. Pretendo cambiar eso”.

El autor principal del estudio, el Dr. Gary Shaw, profesor de pediatría en medicina neonatal y del desarrollo, agregó “Hay otros tipos de defectos estructurales de nacimiento, además de los defectos cardíacos, que se han relacionados con la diabetes evidente. Este trabajo nuevo nos motivará a preguntarnos si las asociaciones subyacentes con niveles de glucosa moderadamente elevados pueden estar implicadas de manera similar en los riesgos de algunos de estos defectos de nacimiento”.

También platiqué con el cardiólogo pediátrico y director del Centro cardíaco, el Dr. Stephen Roth, quien señaló una ventaja práctica del nuevo hallazgo que no se me había ocurrido: ya sabemos cómo abordar los niveles elevados de azúcar en la sangre con estrategias como un cambio en la dieta, ejercicio y medicamentos. Si se replica el descubrimiento de hoy en estudios más grandes, no sería difícil traducirlo en acciones.

“Siempre es maravilloso descubrir información nueva sobre la causa de una enfermedad o clase de enfermedades”, me dijo Roth. “Y es particularmente alentador cuando tenemos la posibilidad de modificar la causa con terapias existentes para reducir la posibilidad de que ocurra la enfermedad”.

Vía Scope

Foto de emdot

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