La capacitación sobre el empoderamiento evita las violaciones de niñas kenianas

Las adolescentes en los tugurios de Nairobi, Kenia, son víctimas frecuentes de acoso y agresión sexuales: casi una de cada cinco es violada cada año. Cuando se perpetran estos delitos en contra de adolescentes de Nairobi, a menudo se espera que reaccionen con vergüenza y silencio.

Catherine

Pero una organización no gubernamental, No Means No Worldwide, tiene una estrategia para cambiarlo. Los confundadores, el  Dr.Jake Sinclair y Lee Paiva, un equipo de esposos estadounidenses, desarrolló un plan de estudios de capacitación en empoderamiento para enseñar a las niñas que está bien decir «no» a insinuaciones sexuales no deseadas. La capacitación también les da a las niñas habilidades verbales y físicas específicas para defenderse, así como información sobre a dónde acudir para recibir ayuda después de una violación o una agresión sexual.

Los resultados son impresionantes. Los investigadores de Stanford que trabajan con Sinclair y Paiva informan hoy en Pediatrics que la capacitación en empoderamiento redujo las tasas anuales de violaciones más de un tercio. Entre este grupo de 1978 niñas capacitadas durante el estudio, más de la mitad utilizó lo que aprendió para repeler intentos de violación y el 65 por ciento paró casos de acoso, lo que puso fin a cientos de incidentes.

De nuestro comunicado de prensa sobre la investigación:

«Evidentemente, en primer lugar, las niñas nunca deberían estar en estas situaciones», comentó la Dra.Clea Sarnquist, doctorado en salud pública, la autora principal del estudio e investigadora académica de pediatría en Stanford. Cambiar las actitudes y el comportamiento de los hombres sobre la agresión es un tema importante del trabajo actual y futuro del equipo, comentó. «Pero con una tasa de prevalencia de violaciones tan elevada, estas niñas necesitan algo para protegerlas ahora. Al darles las herramientas para alzar la voz y el conocimiento de que ‘Yo soy dueña de mi propio cuerpo’, les damos la oportunidad de protegerse».

El video de arriba, uno de una serie de testimonios de niñas de Nairobi que No Means No Worldwide ha recopilado, demuestra el poder de esa idea de dominio del cuerpo de una. En el video, una alumna de nombre Catherine cuenta cómo le puso freno a un alumno que la acosaba. Cuando el video inicia, es imposible no darse cuenta de lo joven y vulnerable que parece. Pero después ella cuenta cómo, cuando este niño la siguió y le exigió tener relaciones sexuales, se acordó de sus clases de defensa personal.

«Me paré y mantuve el contacto visual», comenta en el video. «Le advertí ese día y le dije que no se atreviera a seguirme jamás en la vida».

Al decir estas palabras, su semblante cambia: se endereza, ve directamente a la cámara y eleva el dedo índice reclamando atención.

Maryanne Wangui, una keniana que grabó muchos de los testimonios, me dijo algo que resuena con la historia de Catherine y que se me quedó: «Si le das a las niñas las habilidades adecuadas, saben qué hacer. No importa su edad o tamaño; son fuertes por dentro».

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